DANGEROUS MINDS

image_content_3976894_20151121161357En este post vamos a proceder a analizar las causas por las cuales los adolescentes se inician en las bandas latinas. Para ello ante todo debemos de conocer las necesidades y las carencias de un adolescente ya que la edad comprendida entre hombres y mujeres para ingresar en las pandillas son a partir de los doce años, aunque hay que mencionar que se dan algunos casos excepcionales en los que los miembros son menores de dicha edad.

Siguiendo el estudio de los ” Grupos violentos”, citado por (Romanovich, 2012) las

Necesidades de un adolescente son:

Sentimiento identitario:
 

Aristóteles dijo que el  hombre es un ser sociable por naturaleza. Complementamos lo que somos dando a otros y recibiendo de ellos. Nos juntamos con nuestros semejantes con los que compartimos códigos que nos identifican, normalmente asociados a nuestros intereses y ocio.

Referentes normativos:

Los primeros referentes que nos encontramos en nuestra vida son los que predominan y se encuentran o deberían encontrarse, en nuestro hogar. Dentro de la estructuración de una familia. Desde que tenemos uso de razón estamos sujetos a unas normas familiares y después entran en juego las normas sociales, las cuales ya se aprenden en el colegio, en la calle, etc.…Estas normas consisten en: aprender a respetar, diferenciar lo bueno de lo malo, cumplir los horarios, empatizar con el dolor ajeno y reflexionar antes de cometer un acto.

 Entorno afectivo:

Otra de nuestras necesidades vitales es el sentido de pertenencia. Esta necesidad se acentúa en la adolescencia ya que en esta edad no solo necesitamos sentirnos queridos por la familia sino también tener amistades con las que poder compartir nuestros intereses y aficiones.

En estos tres pilares se encuentran las carencias de los adolescentes que deciden pasar a formar parte de una banda. Los referentes normativos están ausentes en sus familias, aunque no necesariamente es porque los padres no se  interesan en la educación de sus hijos, sino que hay veces en las que simplemente no pueden hacerlo como se debe por sus extensas jornadas laborales. Los adolescentes se sienten abandonados a su suerte, lo cual les lleva a buscar relaciones que cubran las carencias emocionales fuera del núcleo familiar.

Otro de los motivos importantes son los rasgos psicológicos y las experiencia vividas en relación a las conductas violentas. En el perfil de los adolescentes que forman parte de pandillas a menudo está presente la violencia domestica en la que se han visto involucrados como víctimas o testigos o ambas cosas.

Necesidades de un adolescente:

Sentimiento identitario: 

Aristóteles dijo que el  hombre es un ser sociable por naturaleza. Complementamos lo que somos dando a otros y recibiendo de ellos. Nos juntamos con nuestros semejantes con los que compartimos códigos que nos identifican, normalmente asociados a nuestros intereses y ocio.

Referentes normativos:

Los primeros referentes que nos encontramos en nuestra vida son los que predominan y se encuentran o deberían encontrarse, en nuestro hogar. Dentro de la estructuración de una familia. Desde que tenemos uso de razón estamos sujetos a unas normas familiares y después entran en juego las normas sociales, las cuales ya se aprenden en el colegio, en la calle, etc.…Estas normas consisten en: aprender a respetar, diferenciar lo bueno de lo malo, cumplir los horarios, empatizar con el dolor ajeno y reflexionar antes de cometer un acto.

Entorno afectivo:

Otra de nuestras necesidades vitales es el sentido de pertenencia. Esta necesidad se acentúa en la adolescencia ya que en esta edad no solo necesitamos sentirnos queridos por la familia sino también tener amistades con las que poder compartir nuestros intereses y aficiones.

En estos tres pilares se encuentran las carencias de los adolescentes que deciden pasar a formar parte de una banda. Los referentes normativos están ausentes en sus familias, aunque no necesariamente es porque los padres no se  interesan en la educación de sus hijos, sino que hay veces en las que simplemente no pueden hacerlo como se debe por sus extensas jornadas laborales. Los adolescentes se sienten abandonados a su suerte, lo cual les lleva a buscar relaciones que cubran las carencias emocionales fuera del núcleo familiar.

Otro de los motivos importantes son los rasgos psicológicos y las experiencia vividas en relación a las conductas violentas. En el perfil de los adolescentes que forman parte de pandillas a menudo está presente la violencia domestica en la que se han visto involucrados como víctimas o testigos o ambas cosas.

El inicio en las bandas.

imagesDespués de analizar todas estas necesidades y carencias podemos afirmar que al entrar en una banda el adolescente encuentra el lazo emocional, afectivo y normativo que le falto en su hogar. Debido a las estructuras jerárquicas de las bandas empiezan a sentir rasgos identitarios  (ropa, simbología, música), referentes normativos ( respeto y protección de sus iguales frente a otros que poseen códigos distintos) y se encuentran en entorno afectivo. Todas estas causas provocan que los adolescentes construyen una realidad paralela, que esconde sus carencias reales. Este es el camino de entrada, la vía de acceso, es un fracaso social absoluto.

Este fenómeno se está produciendo desde hace años, pero con la crisis se ve más acentuada la falta de medios de prevención y  fracaso escolar.

Es muy difícil realizar una intervención con los miembros de una pandilla ya que es prácticamente imposible explicar a una persona que aquello que dota de sentido, de pautas y de emociones, es antisocial. Y como ya se ha mencionado anteriormente buena parte de necesidades de un adolescente se cubren en las bandas, lo cual es un claro síntoma de desigualdad.

 

Bibliografía

Romanovich, R. (30 de abril de 2012). El blog de Raskólnikov. Recuperado el marzo de 2016, de http://elblogderaskolnikov.blogspot.com.es/2012/04/lo-que-debe-preocuparnos-de-las-bandas.html

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